En una de esas pequeñas suertes de la vida, poco a poco los días se alargan, la primavera despierta, y con ella esa sensación de que todo vuelve a ser posible. Es el momento de sentar bases, como han hecho la AECID y cooperación descentralizada con los fondos humanitarios para 2026, cuyos destinos se han conocido estos días: Mali, Venezuela, Haití, Afganistán y los campamentos de población refugiada saharaui.
Aunque esto no implica que no se trabaje en muchos más frentes. Estos días también se ha ampliado el envío de respuesta humanitaria a Cuba, debido a su grave situación, con más kits de alimentos e higiene que cubrirán las necesidades de unas 5.000 personas.
También han vivido una buena oportunidad en la Academia de España en Roma, donde los 19 artistas de esta promoción han podido compartir sus proyectos y procesos creativos en la jornada de puertas abiertas, el Open Studios 2026.
Hay algo en la primavera que invita a crear. No es de extrañar que hayamos comenzado la estación celebrando el Día Mundial de la Poesía, con actividades creadas por la Biblioteca AECID como el dispensador digital “Dame un poema”. Pero cuando los versos no son suficientes, hay que actuar. Estos días también se ha impulsado un seminario sobre el papel de la mujer en el México Indígena, que reflexiona sobre la historia y mira hacia el pasado para construir futuro.
Pero hay lugares donde las palabras no bastan, donde solo quedan los actos construyendo ese mañana y, si podemos, este presente. En Ucrania se ha reforzado el acceso de mujeres y niñas a servicios esenciales de salud en los últimos cuatro años, alcanzando a más de 69.000 personas, muchas veces en las zonas más castigadas por el conflicto. Pero aún queda mucho por hacer. Por eso se ha puesto en marcha un proyecto en la zona noreste del país que incluirá atención médica, medidas de protección y apoyo económico a más de 40.000 mujeres vulnerables.
Al doble de personas incluso beneficiará la apertura de la planta de agua potable en Mancha Grande, en Ecuador, que permitirá a las familias beber, cocinar o simplemente cuidar su salud con más garantías. También en Haití continúan trabajando por fomentar un acceso sostenible al agua, con varios proyectos en marcha que impulsan la resiliencia de las ciudades.
Y es que la primavera también ha traído la celebración del Día Mundial del Agua ¿Y por qué no aprovechar este ambiente propicio de nuevas oportunidades para avanzar en igualdad? Eso hemos pensado al unirnos a esta conmemoración siguiendo el lema propuesto por Naciones Unidas: Donde fluye el agua, crece la igualdad.
Al final, el mayor comienzo que trae cada primavera es la oportunidad de reinventarse, de hacerlo un poco mejor esta vez. Quizá esa sea la auténtica belleza de esta labor.
¡Nos vemos en abril!